lunes, 11 de julio de 2016

Lunes: CONSAGRADOS A DIOS (Salmo 62.1, 2)

CONSAGRADOS A DIOS

Salmo 62.1, 2
1 En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación.
2 El solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho.

Al ser salvos por la fe en Cristo, expresamos nuestro amor y gratitud mediante nuestra consagración a Él. El estudio regular de la Biblia y la oración serán parte integral de nuestra vida diaria. Además, nuestra consagración al Señor se evidenciará por nuestra pasión de obedecerlo, y por nuestro espíritu de humildad y servicio.

Obediencia. David buscaba siempre obedecer a Dios. Siendo un joven pastor, se ocupaba fielmente de los animales de su padre. Siendo rey, puso de lado su deseo de construir el templo, y dejó que Salomón lo hiciera, tal como Dios lo había ordenado. Aunque David no vivió de manera perfecta, su deseo era hacer lo que el Señor le pidiera. Vemos por las palabras de Jesús en Juan 14.15, que la obediencia debe ser también nuestra prioridad absoluta. Él dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”.

Humildad. Después de que David mató a Goliat, la multitud lo alabó a gritos. Sin embargo, no se volvió orgulloso, sino que siguió al servicio del rey Saúl y esperó que Dios lo convirtiera en el gobernante de Israel. Pero aun siendo rey, se mantuvo humilde. Sabía que lo que había logrado era por lo que había hecho Dios, no él ("Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?", 2 S 7.18).

Servicio. Ya fuera como un humilde pastor o un poderoso rey, la meta de David era obedecer a Dios y servirle. Este hombre consagrado al Señor, buscaba conocer y hacer la voluntad del Padre celestial.

Las acciones de David reflejaban su humilde actitud de siervo y su anhelo de agradar a su Padre celestial. Dé usted también los pasos necesarios para vivir consagrado al Señor Jesús.

----
Ps. C. Stanley

domingo, 10 de julio de 2016

Domingo: UN CORAZÓN PARA DIOS (Hechos 13.16-22)

UN CORAZÓN PARA DIOS

Hechos 13.16-22
16 Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo: Varones israelitas, y los que teméis a Dios, oíd:
17 El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres, y enalteció al pueblo, siendo ellos extranjeros en tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella.
18 Y por un tiempo como de cuarenta años los soportó en el desierto;
19 y habiendo destruido siete naciones en la tierra de Canaán, les dio en herencia su territorio.
20 Después, como por cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel.
21 Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años.
22 Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.


El rey David cometió varios errores graves a lo largo de su vida. Pero fue llamado un varón conforme al corazón de Dios, y fue utilizado poderosamente por Él para liderar a los israelitas. Lo que distinguía a David era la prioridad que daba a su relación con Dios. David se deleitaba en conocer al Señor, y lo buscaba fervientemente. Al escribir: “Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida”, declaraba que la misericordia de Dios era mejor que la vida, y prometía alabarle durante toda su existencia (Sal 63.1, 3, 4).
David veía al mundo desde una perspectiva centrada en Dios. Se maravillaba del poder creador del Señor en el mundo, confiaba en su protección y fortaleza, y proclamaba su fidelidad en sus escritos. También oraba fervorosamente y con frecuencia, haciendo peticiones en la mañana, esperando con ansias una respuesta. En las noches seguía buscando a Dios ("Cuando me acuerde de ti en mi lecho, Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.", Sal 63.6).

Ambas acciones —orar y meditar en el carácter de Dios— alimentaban su confianza en el Señor. Su fe lo sostuvo a lo largo de su vida: como pastor de ovejas, protegiéndolo de los ataques de animales salvajes; como joven, derrotando al gigante Goliat; y como el líder ungido de la nación, librándole de los planes sanguinarios del rey Saúl. Cualquiera que fueran las circunstancias, buscaba al Señor y le daba prioridad a la relación que había entre ellos.

Los salmos recogen el deseo de David de conocer a Dios y de ser conocido por Él. Buscaba la guía del Señor mediante la oración con un corazón devoto. El Señor Jesús nos invita a acercarnos y a dedicar tiempo para aprender de Él (Mt 11.28, 29). ¿Es seguir a Cristo la prioridad de su vida?

Mt 11.28, 29
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

----
Ps. C. Stanley